Al igual que ocurre con nuestros amados ambientes
naturales, los residuos en forma de spam y otras basuras
informáticas, han acabado con nuestra forma de vida.
Mi nombre es José Ramón Barrios y soy el
mantenedor de estas páginas. Mi única intención era, y sigue siendo,
el ofrecer un espacio de conocimiento de las opiniones y escritos de
alguien que despertó en mí el hacerme preguntas, y tratar de
encontrar respuestas, acerca de todo lo que me rodea y me sostiene.
Esta persona es Joaquín Araújo Ponciano. Por otro lado conozco un
poco internet, y sus vericuetos, y comprobé que dentro de ese
universo existía una evidente laguna informativa acerca de este
autor y pensador medioambiental. Conozco a la persona, conozco su
obra y conozco parte de su forma de pensar, esto me animó a abrir
esta ventana virtual para que todos vosotros pudieseis acceder de
una forma sencilla a sus escritos, conferencias, emisiones
radiofónicas, etc. Un día hablando con él decidimos avanzar un poco
más y ofreceros la posibilidad de que vosotros mismos aportaseis
vuestras propias reflexiones y/o comentarios, esto ha sido posible
durante un par de años, con bastante amabilidad y cariño por vuestra
parte, pero el final de este espacio (El libro de visitas) ha
llegado.
Todos los que os manejáis por internet ya habréis
sufrido en vuestras carnes los sinsabores, y molestias, del correo
basura o spam. Cada vez que abro dicho espacio, para posibilitar
vuestras aportaciones, me lo llenan de basura creando unos ficheros
tan inmensos que son imposibles de editar para eliminar los
residuos. Esto hace que me sea imposible el mantenerlo abierto, lo
cual me duele bastante pues es el mayor indicativo de que vosotros
estáis ahí, al otro lado del cable. Lo siento, de todas formas
podéis contactar conmigo si queréis hacerme alguna sugerencia:
jrbarrios@pas.ucm.es
También podéis contactar con Joaquín Araújo en:
quine@inicia.es o en
quine@tiscali.es o podéis
dejar vuestras aportaciones en el
nuevo blog de El Mundo.
Adiós y gracias por vuestras aportaciones y la
paciencia que habéis tenido.
José Ramón Barrios